Walker Evans [Subway Passengers, New York], 1938 Impresión vintage en gelatina de plata Colección privada, San Francisco © Walker Evans Archive, The Metropolitan Museum of Art
Walker Evans
Subway Passengers, New York, 1938
[Pasajeras del metro, Nueva York]
Copia de época de plata en gelatina
Colección particular, San Francisco
© Walker Evans Archive, The Metropolitan Museum of Art

Walker Evans. Now and Then

Del 26 de febrero al 24 de mayo de 2026

Descubre la exposición

En el año 2009, Fundación Mapfre inauguró su programación de fotografía con una retrospectiva dedicada a Walker Evans (San Luis, Misuri, 1903-New Haven, Connecticut, 1975). Hoy, dieciséis años después, la institución propone una nueva lectura del trabajo de este relevante artista y muestra como su obra sigue conservando una profunda actualidad. Uno de los rasgos que confieren relevancia al trabajo Walker Evans, y que sin duda ha contribuido a convertirle en una de las personalidades más influyentes en el panorama internacional, es su actitud reflexiva hacia el medio fotográfico. Esta postura le distanciaba de un modo de hacer teatral o tendente al artificio, en favor de una aproximación sincera, analítica y profundamente lírica, aspecto directamente relacionado con la preocupación del artista por el contexto en el que sus imágenes eran concebidas.

Walker Evans se inició en la fotografía en la década de 1920 y a lo largo de su extensa carrera, que abarca más de cincuenta años, realizó algunas de las instantáneas más reconocidas del medio. Abordó numerosas temáticas, desde instantáneas callejeras tomadas de manera furtiva, hasta estudios meticulosos y exactos de arquitectura, si bien durante mucho tiempo, sus imágenes más conocidas fueron las que tomó en el sur de Estados Unidos a partir de 1930. Evans también adoptó nuevos avances artísticos y técnicos, y al final de su vida exploró las posibilidades que ofrecía una cámara Polaroid. Lo que unificó toda su producción fue un profundo interés y afecto por el aspecto y la esencia de la vida cotidiana en una sociedad cada vez más, obsesionada por lo nuevo e inmediato.

Comisario: David Campany

Los signos de la ciudad

Walker Evans destacó por incorporar de manera deliberada y sistemática todo tipo de señales urbanas —desde rótulos comerciales sofisticados hasta letreros hechos a mano, vallas publicitarias y escaparates— en sus fotografías, a diferencia de otros fotógrafos de su generación, que las excluían buscando una supuesta pureza estética. Evans consideraba que estos signos eran reflejo de la sociedad y de sus valores, en este sentido su trabajo se relaciona con corrientes artísticas como el pop art y el posmodernismo. Sus imágenes de señales no solo exploran la relación entre palabra e imagen, sino que también cuestionan el papel de la fotografía como arte, documento y herramienta comercial, subrayando la necesidad de diálogo entre la fotografía y la cultura popular.

Gente anónima, lugares anónimos

Walker Evans no mostró interés en retratar celebridades, por el contrario, siempre le interesaron los individuos anónimos que encontraba por la calle o en el metro. Retratos realizados con una cámara ligera, privilegiando la espontaneidad de figuras aisladas, multitudes, escenas de playa u obreros en plena faena. En este sentido, la simplicidad de lo que él mismo pensaba que la fotografía debía suponer, se reflejaba también en los motivos que escogía: una fotografía alejada directa y sencilla, de cuidadas composiciones, pero profundamente lírica.

La tradición y lo urbano

Una de las convicciones de Evans era la idea de que lo auténtico de cada sociedad se manifestaba en las pequeñas localidades más que en las grandes ciudades, que tendían a difuminar las peculiaridades y características del individuo. Este aspecto, en el que se exalta lo popular y lo autóctono frente a la serialización de las grandes industrias propias de las grandes ciudades y metrópolis, es una de las cuestiones que se encuentra en el corazón de la cultura estadounidense. Algunas de las mejores y más celebradas fotografías de Evans surgen de esta creencia, que ofrece como resultado imágenes de estaciones y trenes de pequeñas localidades, edificaciones de madera, tiendas de comestibles y gasolineras de toda la vida, u objetos típicos tales como antiguos alicates, mecedoras o rojas bocas de incendios.

«Fui un fotógrafo apasionado y, por un tiempo, arrastré cierto sentimiento de culpabilidad. Pensé que la fotografía estaba sustituyendo a otra cosa; a la escritura. Yo quería escribir. Pero me sentí muy comprometido con todas las cosas que podían salir de una cámara y me volví un fotógrafo compulsivo. Respondía a un verdadero impulso».

Walker Evans

Dirección

KBr Fundación Mapfre
Avenida Litoral, 30 – 08005 Barcelona

Horario

Lunes (excepto festivos): Cerrado
Martes a domingo (y festivos): de 11.00 a 19.00h.
«Mira fijamente. Es la manera de educar la mirada, y algo más. Mira fijamente, curiosea, escucha, espía. Muere sabiendo algo. No estarás aquí mucho tiempo».

Walker Evans.